12 preguntas para comprobarlo
¿Es Paraguay para mi?

¡Sé valiente! Reúne todo tu coraje. Haz realidad tu sueño de cambiar tu estilo de vida. Atrévete y prueba cosas nuevas. Haz un cambio y podrás descubrir nuevas facetas en ti.
Cada experiencia que acumules te enriquecerá, y eso es algo muy especial.
¿Estás dispuesto, en principio, a abandonar tu país?
¿Has estado alguna vez durante un período prolongado en el extranjero y has visto el país sin las «gafas de turista»?
¿Dominas el idioma del país o estás dispuesto a aprenderlo?
¿Puedes vivir con menos influencia externa en tu vida?
¿Te gustaría reducir el estrés y administrar tu tiempo a tu manera?
En general las calles de Paraguay no están en buen estado y muchas de ellas aún no tienen asfalto, ¿podrías vivir con eso? De cualquier manera hay muy buenas camionetas. 😉
¿Estás dispuesto a recorrer un camino incómodo con posibles escollos?
¿Tienes una situación financiera que te permita emigrar sin sobresaltos, o tienes ingresos regulares para afrontar los costos de vida en Paraguay?
¿Te imaginas tomar las riendas de tu vida a través de tu propia iniciativa?
¿Podrías vivir lejos de tu familia o amigos cercanos? ¿tu familia estaría dispuesta a acompañarte o aceptarlo?
¿Podrías mudarte liviano de equipaje? Eso puede ayudarte a optimizar costos de mudanza y traslados. Emigrar también puede ser una oportunidad para quitar lastre y centrarse en lo esencial.
¿Podrías imaginar vivir con menos regulaciones legales? Aquí hay más tareas y más decisiones, que tienes hacer y tomar por ti mismo.
¡Eso suena como una afirmación motivadora! Si has respondido «sí» a muchas preguntas, parece que estás listo para abordar cambios positivos en tu vida. Si aún tienes dudas o necesitas más detalles, no dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del formulario de contacto. ¡Te ayudaremos!
¡Te deseo lo mejor en tu camino hacia un nuevo estilo de vida!
Por cada «Sí» obtienes un punto. Aquí encontrarás los resultados de tus respuestas:
¡Enhorabuena!
El emigrante ideal a Paraguay: flexible, aventurero y cosmopolita.
Quienes deseen emigrar a Paraguay deben ser, sobre todo, flexibles, pacientes y estar abiertos a nuevas culturas. Paraguay es un país de contrastes, con un estilo de vida relajado y gente cordial, pero también con sus bemoles burocráticos y una mentalidad diferente a otros países.
1. Serenidad y flexibilidad
El emigrante perfecto a Paraguay no se deja perturbar por situaciones inesperadas. Aquí no todo sale según lo previsto, los trámites administrativos pueden ser largos y el concepto de «puntualidad» se interpreta a menudo de otra manera. Quien reaccione con humor y serenidad se adaptará rápidamente.
2. Espíritu aventurero y mentalidad pionera
Quienes se mudan a Paraguay no deberían tener ningún problema en adentrarse en terreno desconocido. Ya sea para crear una pequeña empresa, explotar una finca o aprender español, se requiere iniciativa propia. Paraguay ofrece muchas oportunidades, pero también exige talento para la improvisación.
3. Apertura y tolerancia
La cultura paraguaya es cálida, pero con diferencias significativas con los países de la zona y aún más de Europa o el resto de América. Aquí las relaciones interpersonales son más importantes que las reglas estrictas. Quien se deje llevar por la hospitalidad, las largas conversaciones tomando tereré (la bebida fría nacional) y un ritmo de vida algo más lento, enseguida encontrará su lugar.
4. Independencia financiera o espíritu emprendedor
Paraguay es barato, pero quienes emigran sin ingresos locales deben tener ahorros. Muchos expatriados viven de pensiones, ingresos online o crean pequeñas empresas (por ejemplo, agricultura, turismo, comercio). Quienes estén dispuestos a construir algo tienen buenas oportunidades. Sin embargo no es recomendable venir cómo empleado.
5. Conexión con la naturaleza y sencillez
Si buscas vivir en la ciudad, la opción ideal es Asunción, Ciudad del Este o Encarnación; pero Paraguay te cautivará con su naturaleza virgen, sus amplios paisajes y una vida sencilla pero plena. Si te interesa la jardinería, la cría de animales o las actividades al aire libre, aquí encontrarás muchas posibilidades para disfrutarlo y ten por seguro que aquí, podrás hacerlo realidad.
Conclusión:
El emigrante ideal a Paraguay no es alguien que busque una vida perfectamente organizada, sino alguien que busque aventura, libertad y nuevas experiencias. Quien aborde el tema con apertura, paciencia y una pizca de espíritu aventurero, encontrará en Paraguay una vida relajada y plena y con mucho más autonomía propia para administrar sus tiempos.
¡Vamos a Paraguay! 🌴☀️
Entre el anhelo y la duda
Sueñas con empezar de nuevo, juegas con la idea de vivir en el extranjero, pero hay algo que te frena. Quizás sean las dudas sobre si es el momento adecuado o la incertidumbre sobre qué país te conviene más. Las personas que comienzan a pensar en emigrar suelen estar divididas entre el espíritu aventurero y la necesidad de seguridad.
1. El anhelo de cambio
Te gusta la idea de atreverte con algo completamente nuevo: un clima diferente, una cultura extranjera, quizá incluso un segundo idioma. Sientes que tu vida actual es más rutina que pasión y deseas más libertad, naturaleza o serenidad. Pero al mismo tiempo te preguntas: «¿Estoy realmente preparado para dejarlo todo atrás?».
2. El miedo a lo desconocido
¿Y si no sale bien? ¿Y si te sientes solo en el extranjero o tienes que lidiar con la burocracia? La idea de dejar atrás las amistades, la familia y las estructuras habituales asusta a muchos. Investigas durante horas, lees testimonios y, aun así, te sientes inseguro porque cada país tiene sus ventajas y sus inconvenientes.
3. La difícil elección: ¿adónde ir?
¿Debería ser un país vecino europeo, donde todo es un poco más familiar? ¿O prefieres un destino exótico como Paraguay, Tailandia o Costa Rica, donde la vida es diferente, pero quizás más satisfactoria? Dudas entre la «seguridad» y la «aventura» y te preguntas: «¿Dónde serías realmente feliz?».
4. El conflicto interno: ¿quedarse o irse?
Una parte de ti quiere empezar ahora mismo, pero la otra dice: «Quizás sea mejor esperar». Algunos se debaten entre preocupaciones económicas, otros temen no poder establecerse profesionalmente en el extranjero. Y luego está la pregunta: «¿Podré volver en caso de emergencia?».
5. El siguiente paso: probar en lugar de planificar a la perfección
¿La solución? ¡Prueba en lugar de darle vueltas al asunto! Algunos hacen vacaciones de prueba, alquilan un apartamento durante unos meses en el país deseado o trabajan a distancia como «nómadas digitales». Así puedes averiguar si la vida allí realmente te conviene, sin tener que renunciar a todo de inmediato.
Conclusión:
El viaje comienza en la mente.
Quienes se plantean emigrar suelen estar ya inmersos en una aventura personal. No se trata de tomar una decisión perfecta de inmediato, sino de descubrir paso a paso lo que realmente importa. Al final, independientemente de si emigras o no, el mero hecho de plantearte el tema cambiará tu visión de la vida.
Quizás la pregunta no sea «¿Si o adónde?», sino «¿Cuántas cosas nuevas me atrevo a hacer?».🌍✈️
Quizás sea mejor que no emigres.
Alguna vez has soñado con empezar una nueva vida en el Caribe, en Paraguay o en algún lugar del sur, pero en realidad estás demasiado acostumbrado a tu zona de confort como para marcharte de verdad. Quizás te quejas de tu país, o del lugar donde estás residiendo, pero en el fondo no tienes una motivación real para cambiar nada. En lugar de planificar activamente, te limitas a fantasear y siempre encuentras nuevas razones por las que este año tampoco va a funcionar.
1. Se quiere una vida mejor, sin hacer nada por ello.
– Uno sueña con palmeras, playa y relajación eterna, pero no está dispuesto a aprender el idioma, lidiar con las normas de visado o aceptar las costumbres locales.
– Muchos problemas no desaparecen tan pronto como estás en el extranjero; hay que entender que en todas partes esperan nuevos retos.
2. Odias la burocracia, pero emigrar es más burocrático de lo que crees.
– En tu cabeza, emigrar es fácil: «¡Hago la maleta y me voy!».
– En realidad, algunos fracasan ya al solicitar el permiso de conducir o el número de identificación fiscal en el nuevo país, lo que les causa frustración.
3. No estás dispuesto a hacer concesiones.
– Muchas se quiere tener lo que teníamos antes de mudarnos más lo que ofrece un nuevo lugar, pero no siempre funciona así.
– Tan pronto como algo no sale como se esperaba, uno vuelve a añorar «el hogar, donde todo funciona».
4. Sin reservas financieras ni un plan adecuado. No te plantees emigrar.
5. En realidad, uno no está preparado para dejar atrás su antigua vida.
Se habla de «tener más libertad o autonomía», pero en realidad solo se quiere unas vacaciones laborales más largas, sin un cambio real.
Sus amigos y su familia son demasiado importantes como para estar mucho tiempo sin ellos.
Conclusión:
Quizás primero se debería probar con un viaje largo fuera de su país y de su lugar de comfort y ver que pasa.
Algunas personas solo necesitan unas vacaciones, no una nueva vida.🌴✈️
